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China intensifica sus maniobras militares en torno a Taiwán, lanzando una advertencia a fuerzas externas y a la isla gobernada autónomamente.

En un contexto de alta tensión internacional, Pekín simula un bloqueo en sus ejercicios militares, mientras Taiwán condena la acción como intimidación.

Publicado: 29 de diciembre de 2025, 11:31

El Ejército Popular de Liberación de China ha iniciado grandes maniobras militares que se desarrollan en un clima de creciente hostilidad entre Estados Unidos y China. Estas maniobras, parte de la operación denominada “Misión Justicia-2025”, ocurren tras un acuerdo militar entre Taiwán y Estados Unidos y están diseñadas como una advertencia a las aspiraciones separatistas de Taiwán y a la interferencia externa.

Las maniobras incluyen simulaciones de combate marítimo y aéreo, patrullas con fuego real, bloqueos de puertos y el despliegue de misiles en diversas zonas. Las autoridades de Taiwán han condenado enérgicamente estas maniobras, describiéndolas como una militarización intencionada y una “intimidación militar” a los países de la región. La portavoz de la Oficina Presidencial, Karen Kuo, afirmó que la comunidad internacional comparte la preocupación sobre la escalada militar china, señalando que la paz y la estabilidad en el Indopacífico constituyen un “amplio consenso” y que las acciones chinas “desafían el orden internacional”.

El Comando del Teatro Oriental de Operaciones informó que las maniobras buscan aproximarse a Taiwán “desde múltiples direcciones” como parte de una estrategia de coerción militar que busca intimidar a la isla. El mensaje, difundido a través de las redes sociales, ha enfatizado que estas acciones son una respuesta directa a las crecientes relaciones militares entre Taiwán y Estados Unidos.

Japón también está reforzando su presencia militar en la región, preparándose para una posible intervención en caso de un conflicto, y ha expresado su preocupación por la escalada militar china. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha advertido que un ataque a Taiwán podría ser considerado una “situación que amenaza la supervivencia” de Japón, lo que representa un nuevo nivel de cooperación entre Tokio y Taipéi en términos de seguridad. En respuesta a las maniobras chinas, Taiwán ha movilizado fuerzas aproximadamente en línea con el principio de defensa nacional, incluyendo la preparación para el ejercicio de respuesta rápida.

El director de la Oficina de Seguridad Nacional de Taiwán anticipó un aumento de la actividad militar china, indicando que sería “improbable” que las operaciones no incluyan un ejercicio de gran envergadura en los próximos días. Las autoridades taiwanesas subrayaron que están plenamente preparadas para defender su soberanía frente a cualquier provocación flagrante de Pekín.