Progresista 100%Conservador 0%
China intensifica la guerra comercial con la UE al imponer aranceles al cerdo y lácteos europeos en respuesta a medidas europeas.
La imposición de altos aranceles a productos porcinos y lácteos de la Unión Europea refleja la tensión comercial actual entre ambas partes.
Publicado: 9 de enero de 2026, 20:57
En una respuesta contundente a las tensiones comerciales con la Unión Europea, China ha anunciado la imposición de aranceles que van del 4,9% al 19,8% a las importaciones de carne de cerdo de la UE, afectando principalmente a España. Estos aranceles son una represalia ante los impuestos europeos sobre coches eléctricos chinos, considerados prácticas comerciales desleales.
Además, el ministerio de Comercio de China ha establecido aranceles provisionales sobre productos lácteos provenientes de la UE, en un rango del 21,9% al 42,7%. Aunque España podría beneficiarse de tasas más bajas en comparación con otros países europeos, el sector porcino se ha visto especialmente vulnerable en esta guerra comercial, con posibles efectos negativos en las importaciones.
La situación se ha complicado por investigaciones que sugieren que la industria láctea europea ha recibido subvenciones, lo que ha llevado a China a argumentar que esto ha afectado a su propia industria. La tensión entre ambas regiones se mantiene en niveles altos mientras se espera una resolución final en febrero de 2026.
Además, el ministerio de Comercio de China ha establecido aranceles provisionales sobre productos lácteos provenientes de la UE, en un rango del 21,9% al 42,7%. Aunque España podría beneficiarse de tasas más bajas en comparación con otros países europeos, el sector porcino se ha visto especialmente vulnerable en esta guerra comercial, con posibles efectos negativos en las importaciones.
La situación se ha complicado por investigaciones que sugieren que la industria láctea europea ha recibido subvenciones, lo que ha llevado a China a argumentar que esto ha afectado a su propia industria. La tensión entre ambas regiones se mantiene en niveles altos mientras se espera una resolución final en febrero de 2026.