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China impone un nuevo impuesto a los preservativos y genera preocupación por sus efectos en la natalidad y la salud pública
Con un IVA del 13% a los anticonceptivos, expertos advierten sobre riesgos de embarazos no planificados y enfermedades de transmisión sexual.
Publicado: 3 de enero de 2026, 05:39
El gobierno chino ha implementado un nuevo impuesto del 13% sobre los preservativos y otros productos anticonceptivos como parte de su esfuerzo por elevar la tasa de natalidad del país. Esta medida ha generado diversas reacciones entre los ciudadanos y expertos, quienes advierten sobre posibles consecuencias que podrían agravar la crisis demográfica y de salud pública en China. Desde 1980, las políticas de control de natalidad han tenido consecuencias significativas en la estructura demográfica del país, y el nuevo impuesto es visto como una medida ineficaz.
Expertos han indicado que el encarecimiento de los anticonceptivos podría llevar a un aumento de embarazos no deseados y un incremento en las infecciones de transmisión sexual. Los comentarios en redes sociales reflejan un escepticismo general sobre la efectividad del impuesto, ya que la carga financiera de criar a un hijo en China y la falta de apoyo social dificultan las decisiones reproductivas. La imposición de este impuesto también ha suscitado inquietudes sobre la intromisión del Estado en decisiones personales.
A medida que el presidente Xi Jinping clasifica la "seguridad demográfica" como una prioridad nacional, se espera que las políticas implementadas busquen abordar el fenómeno de la baja natalidad de forma integral. Sin embargo, especialistas advierten que sin cambios fundamentales en la economía y cultura del país, estas nuevas medidas fiscales probablemente no revertirán la tendencia actual.
Expertos han indicado que el encarecimiento de los anticonceptivos podría llevar a un aumento de embarazos no deseados y un incremento en las infecciones de transmisión sexual. Los comentarios en redes sociales reflejan un escepticismo general sobre la efectividad del impuesto, ya que la carga financiera de criar a un hijo en China y la falta de apoyo social dificultan las decisiones reproductivas. La imposición de este impuesto también ha suscitado inquietudes sobre la intromisión del Estado en decisiones personales.
A medida que el presidente Xi Jinping clasifica la "seguridad demográfica" como una prioridad nacional, se espera que las políticas implementadas busquen abordar el fenómeno de la baja natalidad de forma integral. Sin embargo, especialistas advierten que sin cambios fundamentales en la economía y cultura del país, estas nuevas medidas fiscales probablemente no revertirán la tendencia actual.