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Ceuta despide con honores al capitán Álvaro García, víctima del accidente de tren en Adamuz, con un emotivo acto militar
El capitán de la Legión, de 32 años, falleció en el siniestro y era recordado por su dedicación y alegría.
Publicado: 26 de enero de 2026, 16:36
El 24 de enero de 2026, Ceuta se vistió de luto para rendir homenaje al capitán Álvaro García Jiménez, un joven militar de 32 años fallecido en un accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba. Despedido con toda solemnidad, el acto enfatizó su compromiso y la profunda tristeza que su ausencia ha dejado en su comunidad. La capilla ardiente, instalada en el Salón del Príncipe del acuartelamiento García Aldave, recibió a numerosos compañeros y ciudadanos, quienes presentaron sus respetos, recordándose sus virtudes durante la ceremonia, la cual incluyó el himno nacional, el 'Novio de la Muerte' y la canción del legionario.
El accidente, que costó la vida a 45 personas, dejó una huella emocional profunda, con la presencia de altos mandos militares y autoridades que acompañaron a la familia y colegas. En la emotiva despedida, el teniente coronel Javier Veiga, jefe de la IV Bandera del Tercio Duque de Alba, celebró una misa y resaltó la alegría y generosidad del capitán García, quien acababa de regresar de una misión en Irak. Viajaba junto a otra enfermera militar, que permanece ingresada en la UCI, lo que añadió aún más dolor a la tragedia. A la familia se le entregó la bandera nacional y el gorro característico de la Legión, símbolo de su sacrificio y dedicación.
El Rey Felipe VI también expresó su pesar, reflejando la tristeza nacional por la pérdida de un militar que dedicó su vida al servicio de otros. Durante el acto de juramento ante la bandera de otros alumnos que egresaban en el Centro de Formación de Tropa número 1, en Cáceres, el Rey dedicó unas palabras en honor a García, reafirmando el dolor que su muerte ha producido en todo el país. La noticia ha resonado en Ceuta, donde García era querido no solo como militar, sino como un amigo cercano a muchos.
El accidente, que costó la vida a 45 personas, dejó una huella emocional profunda, con la presencia de altos mandos militares y autoridades que acompañaron a la familia y colegas. En la emotiva despedida, el teniente coronel Javier Veiga, jefe de la IV Bandera del Tercio Duque de Alba, celebró una misa y resaltó la alegría y generosidad del capitán García, quien acababa de regresar de una misión en Irak. Viajaba junto a otra enfermera militar, que permanece ingresada en la UCI, lo que añadió aún más dolor a la tragedia. A la familia se le entregó la bandera nacional y el gorro característico de la Legión, símbolo de su sacrificio y dedicación.
El Rey Felipe VI también expresó su pesar, reflejando la tristeza nacional por la pérdida de un militar que dedicó su vida al servicio de otros. Durante el acto de juramento ante la bandera de otros alumnos que egresaban en el Centro de Formación de Tropa número 1, en Cáceres, el Rey dedicó unas palabras en honor a García, reafirmando el dolor que su muerte ha producido en todo el país. La noticia ha resonado en Ceuta, donde García era querido no solo como militar, sino como un amigo cercano a muchos.