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Cambios en la situación laboral tras 18 meses de baja médica: lo que debes saber sobre la Seguridad Social en España
La seguridad social establece un nuevo régimen tras cumplir el límite de baja temporal, afectando la relación contractual de los trabajadores.
Publicado: 23 de enero de 2026, 02:08
En España, muchos trabajadores enfrentan situaciones de incapacidad temporal debido a enfermedades o accidentes laborales. Este tipo de bajas permiten a los empleados descansar y recuperarse, mientras reciben prestaciones económicas. No obstante, existe un límite establecido por la Ley General de la Seguridad Social, que estipula un periodo máximo de 18 meses, o 545 días, para recibir esta ayuda.
Una vez superado este límite, es crucial entender las repercusiones que esto tiene en el contrato laboral del trabajador. La Seguridad Social ha confirmado que, tras alcanzar los 18 meses de baja, la empresa deja de cotizar por el trabajador afectado, y la relación laboral entra en una fase de suspensión administrativa. Este cambio no implica la extinción del contrato de trabajo, sino que marca un periodo en el cual el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) debe realizar una evaluación del estado del empleado.
La normativa contempla tres posibles resoluciones para el INSS tras esta evaluación. Primero, puede ser el reconocimiento de la incapacidad permanente, el alta médica, o conceder una prórroga. Durante esta fase de transición, aunque la empresa ya no está obligada a cotizar, el trabajador mantiene el derecho a recibir su prestación económica. Es importante destacar que esta suspensión de cotización no equivale a un despido ni a la cancelación del contrato laboral; simplemente implica un cambio en las responsabilidades legales entre la empresa y el trabajador.
Una vez superado este límite, es crucial entender las repercusiones que esto tiene en el contrato laboral del trabajador. La Seguridad Social ha confirmado que, tras alcanzar los 18 meses de baja, la empresa deja de cotizar por el trabajador afectado, y la relación laboral entra en una fase de suspensión administrativa. Este cambio no implica la extinción del contrato de trabajo, sino que marca un periodo en el cual el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) debe realizar una evaluación del estado del empleado.
La normativa contempla tres posibles resoluciones para el INSS tras esta evaluación. Primero, puede ser el reconocimiento de la incapacidad permanente, el alta médica, o conceder una prórroga. Durante esta fase de transición, aunque la empresa ya no está obligada a cotizar, el trabajador mantiene el derecho a recibir su prestación económica. Es importante destacar que esta suspensión de cotización no equivale a un despido ni a la cancelación del contrato laboral; simplemente implica un cambio en las responsabilidades legales entre la empresa y el trabajador.