Progresista 60%Conservador 40%

Cambio climático: el Ártico calienta la corriente en chorro y se espera que 2026 sea uno de los años más calurosos

Nuevos estudios advierten sobre las consecuencias del calentamiento global en el clima extremo y las proyecciones para el futuro inminente.

Publicado: 3 de enero de 2026, 23:42

En los últimos años, el calentamiento global ha generado un interés creciente en estudiar sus efectos en el clima, especialmente en regiones como el Ártico. Un estudio reciente revela que el aumento de las temperaturas en el Ártico está deformando la corriente en chorro, lo que a su vez potencia fenómenos climáticos extremos en las latitudes medias. Esto se traduce en un patrón de 'latigazos hidroclimáticos', donde las regiones experimentan transiciones rápidas y drásticas entre sequías extremas y lluvias torrenciales. Investigadores chinos han confirmado que la ondulación de la corriente en chorro, impulsada por el calentamiento del Ártico, es un factor crucial en esta inestabilidad climática. Ellos señalan que este fenómeno representará una grave amenaza para el desarrollo socioeconómico y los ecosistemas en las latitudes medias.

Cuando el Ártico se calienta, la corriente en chorro tiende a volverse más ondulada, lo que permite que el aire cálido se desplace hacia el norte y el aire frío hacia el sur. Este cambio en las dinámicas atmosféricas crea bloqueos que provocan eventos meteorológicos extremos. Investigadores han analizado registros de sedimentos que muestran que en épocas anteriores, como el Plioceno, períodos de alta temperatura y concentraciones de CO2 llevaron a variaciones drásticas en las lluvias en las latitudes medias. Un estudio publicado en Nature afirma que el Plioceno, debido a sus niveles de CO2 similares a los actuales, puede ser el mejor indicador de lo que nos espera si no se toman medidas adecuadas frente al cambio climático

En simultáneo, las proyecciones para 2026 alertan que podría ser uno de los años más calurosos jamás registrados, de acuerdo con el Met Office del Reino Unido. Este pronóstico se basa en un análisis que estima que las temperaturas globales podrían superar en 1,46 °C los niveles preindustriales, alineándose con advertencias sobre el cambio climático y sus implicaciones. Según un informe de InfoLibre, la predicción es reforzada por la ONU, que relaciona este aumento de temperatura con las emisiones de gases de efecto invernadero y critica los compromisos incumplidos de los países en los tratados internacionales como el Acuerdo de París. Estos aumentos de temperatura han sido propiciados por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero, como el CO2 y el metano, que provienen de actividades cotidianas como el uso de vehículos y combustibles fósiles.