Progresista 60%Conservador 40%
Bruselas critica el modelo español de inversiones chinas y propone un enfoque más inteligente en la industria europea.
Stéphane Séjourné, vicepresidente de la Comisión Europea, aboga por revisar las relaciones industriales con China para fomentar la producción europea.
Publicado: 14 de septiembre de 2025, 06:33
En un reciente encuentro en Estrasburgo, Stéphane Séjourné, vicepresidente de la Comisión Europea, criticó el modelo español de atracción de inversiones chinas, señalando que este tipo de ensamblaje de productos no aporta valor añadido a la industria europea ni fomenta empleo de calidad. Mencionó la intención de la empresa china Chery de establecer una fábrica en Barcelona, pero destacó que estas iniciativas no contribuyen al desarrollo industrial que la UE necesita.
Séjourné volvió a enfatizar la importancia de establecer condiciones exigentes para las empresas chinas, como que al menos el 60% de los componentes en los vehículos fabricados por estas empresas en Europa sean de origen europeo. Tal medida busca beneficiar las economías locales y fomentar la competitividad del sector industrial europeo. Esta propuesta aparece en un contexto de creciente preocupación sobre la calidad del empleo creado por estas fábricas.
Además, la crítica de Séjourné se desarrolla en un contexto de tensiones internacionales entre la UE y China debido a tarifas impuestas que afectan a productos de ambas partes. En este sentido, el vicepresidente sugirió la necesidad de una revisión exhaustiva de los acuerdos entre la UE y China, haciendo hincapié en que la solución no pasa por mantener los aranceles, sino por establecer vínculos más equilibrados y justos.
En este contexto, Ursula von der Leyen ha destacado que Europa debería aspirar a producir su propio coche eléctrico, enfatizando la urgente necesidad de que la producción industrial se realice dentro del continente europeo para no depender de terceros países. La llamada de Séjourné se alinea con la visión de la presidenta de la Comisión Europea, quien describe la importancia de limitar el impacto de las inversiones chinas en Europa en un ambiente de creciente competencia global. En línea con esto, recientemente, el vicepresidente enfatizó que el modelo español de atraer fábricas que solo ensamblan automóviles no genera crecimiento de producción y puede llevar a un empleo de baja calidad. Él también argumentó que la UE debe centrarse en la transferencia de tecnología y la revisión de acuerdos con China, recordando cómo el país asiático exigió condiciones similares a las empresas europeas hace algunas décadas.
Séjourné volvió a enfatizar la importancia de establecer condiciones exigentes para las empresas chinas, como que al menos el 60% de los componentes en los vehículos fabricados por estas empresas en Europa sean de origen europeo. Tal medida busca beneficiar las economías locales y fomentar la competitividad del sector industrial europeo. Esta propuesta aparece en un contexto de creciente preocupación sobre la calidad del empleo creado por estas fábricas.
Además, la crítica de Séjourné se desarrolla en un contexto de tensiones internacionales entre la UE y China debido a tarifas impuestas que afectan a productos de ambas partes. En este sentido, el vicepresidente sugirió la necesidad de una revisión exhaustiva de los acuerdos entre la UE y China, haciendo hincapié en que la solución no pasa por mantener los aranceles, sino por establecer vínculos más equilibrados y justos.
En este contexto, Ursula von der Leyen ha destacado que Europa debería aspirar a producir su propio coche eléctrico, enfatizando la urgente necesidad de que la producción industrial se realice dentro del continente europeo para no depender de terceros países. La llamada de Séjourné se alinea con la visión de la presidenta de la Comisión Europea, quien describe la importancia de limitar el impacto de las inversiones chinas en Europa en un ambiente de creciente competencia global. En línea con esto, recientemente, el vicepresidente enfatizó que el modelo español de atraer fábricas que solo ensamblan automóviles no genera crecimiento de producción y puede llevar a un empleo de baja calidad. Él también argumentó que la UE debe centrarse en la transferencia de tecnología y la revisión de acuerdos con China, recordando cómo el país asiático exigió condiciones similares a las empresas europeas hace algunas décadas.