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Brasil se moviliza masivamente contra el proyecto de amnistía para Jair Bolsonaro en medio de creciente polarización política

Miles de ciudadanos en todo el país exigen que no se otorgue impunidad a los condenados por el intento de golpe de Estado en 2022

Publicado: 22 de septiembre de 2025, 06:42

En una demostración de descontento y movilización social, miles de brasileños salieron a las calles el pasado 22 de septiembre para protestar contra el proyecto de amnistía que se está discutiendo en el Congreso y que podría beneficiar al expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años de prisión por su papel en intentos de derrocamiento del gobierno actual. Las protestas se llevaron a cabo en diversas ciudades como Río de Janeiro, São Paulo y Salvador, donde prominentes figuras de la música y la cultura brasileña, como Caetano Veloso y Chico Buarque, lideraron las manifestaciones. En São Paulo, más de 47,000 manifestantes se unieron bajo la misma consigna, exhibiendo banderas brasileñas como símbolo de resistencia y protestando contra el uso de la bandera estadounidense por parte de los bolsonaristas en eventos anteriores. A pesar de que encuestas indican que la mayoría de la población respalda las condenas a Bolsonaro, la ultraderecha intenta conseguir beneficios legales. Además, la Cámara de Diputados aprobó el debate del proyecto de amnistía en régimen de urgencia, lo que significa que está listo para ser enviado a votación sin pasar por comisiones, situación que intensificó el descontento social.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva también se expresó al respecto, advirtiendo que vetaría cualquier iniciativa que otorgue amnistía a quienes fueron condenados por acciones que comprometen la democracia. Las manifestaciones no solo resaltan la profunda división en la política brasileña, sino que también marcan un claro llamado a la defensa de los valores democráticos en una sociedad marcada por el conflicto político. Los eventos reflejan un cambio en la simbología nacional, donde la izquierda ha comenzado a reappropriatear los colores de la bandera brasileña como un signo de resistencia ante el bolsonarismo, que por tanto tiempo monopolizó su uso.