Progresista 66.9%Conservador 33.1%

Bolivia se enfrenta a un cambio histórico con elecciones entre dos candidatos de derecha tras 20 años de gobierno de izquierda

Rodrigo Paz y Jorge Quiroga disputan la presidencia en una segunda vuelta marcada por la crisis económica y el descontento popular.

Publicado: 19 de octubre de 2025, 06:31

En un momento crucial para su historia política, Bolivia se prepara para elegir a su nuevo presidente este domingo, en una inédita segunda vuelta electoral que pone fin a casi dos décadas de gobiernos de izquierda. Los candidatos que se disputan el cargo son Rodrigo Paz del Partido Demócrata Cristiano y Jorge Quiroga de la Alianza Libre, quienes han capitalizado el descontento popular frente al actual gobierno del MAS.
La primera vuelta mostró una clara tendencia hacia el cambio, con Paz obteniendo el 32,1% de los votos y Quiroga el 26,7%. A pesar de que las encuestas actuales sugieren una posible ventaja de Quiroga, hay desconfianza sobre su veracidad. Más de siete millones de bolivianos están convocados a participar de esta segunda vuelta, donde ambos candidatos plantean un giro hacia políticas liberales para recuperar la estabilidad económica del país. La crisis económica, con un crecimiento negativo del -2,4% y una inflación del 18%, aborda temas centrales en la campaña, y ambos candidatos prometen solucionar el problema. Paz propone un 'capitalismo para todos', mientras Quiroga alude a un retorno a políticas neoliberales.
Evo Morales, líder del MAS, ha instado al voto nulo y ha señalado que ninguno de los candidatos representa al movimiento popular ni indígena. Su influencia parece estar disminuyendo, lo que sugiere un cambio radical en la dirección política y económica de Bolivia. Este momento no solo representa un cambio de administración, sino también un reexamen de las políticas que han guiado al país en los últimos años. La elección ocurre en un contexto complejo de recesión y proyecciones negativas a consecuencia del desplome de la industria del gas, que fue la principal fuente de ingresos del país, lo que añade una carga adicional a los próximos líderes. Ambos candidatos han prometido medidas inmediatas para mitigar la crisis, incluyendo importaciones de combustibles aseguradas y la búsqueda de financiamiento internacional con el FMI.