Progresista 100%Conservador 0%
Bad Bunny transforma su residencia en Puerto Rico al incluir intérpretes de lengua de señas para personas sordas
La gira “No me quiero ir de aquí” permite que todos disfruten de la música urbana al ritmo del reguetón de Bad Bunny.
Publicado: 22 de agosto de 2025, 12:00
La gira de Bad Bunny en Puerto Rico ha dado un paso adelante en inclusión y accesibilidad con la incorporación de intérpretes de lengua de señas en su residencia “No me quiero ir de aquí”, celebrada en el Coliseo de Puerto Rico. Este hecho sin precedentes permite que las personas sordas puedan disfrutar plenamente del espectáculo, aclamado por muchos. Los conciertos, que se desarrollan entre el 11 de julio y el 14 de septiembre, ofrecen un ambiente excepcional donde el reguetón se encuentra con la interpretación precisa de las letras por parte de los intérpretes.
La experiencia ha sido muy positiva, como relatan asistentes como Zoé Marie Rodríguez, quien expresó su alegría por poder entender lo que se dice en la música. La presencia de estos intérpretes no solo ha enriquecido la experiencia de los asistentes sordos, sino que también representa una victoria significativa en la lucha por la igualdad en el acceso al arte. Activistas de la comunidad sorda puertorriqueña consideran este evento como un paso adelante hacia espacios culturales más accesibles.
Además, los primeros shows de la residencia están reservados para residentes de Puerto Rico, lo que ha permitido la venta rápida de más de 80,000 boletos y ha generado una importante recaudación. La conexión de Bad Bunny con su comunidad se evidencia no solo en su deseo de ofrecer un concierto gratuito en el futuro, sino también en su intención de celebrar la cultura puertorriqueña a través de su música y el acceso para todos.
La experiencia ha sido muy positiva, como relatan asistentes como Zoé Marie Rodríguez, quien expresó su alegría por poder entender lo que se dice en la música. La presencia de estos intérpretes no solo ha enriquecido la experiencia de los asistentes sordos, sino que también representa una victoria significativa en la lucha por la igualdad en el acceso al arte. Activistas de la comunidad sorda puertorriqueña consideran este evento como un paso adelante hacia espacios culturales más accesibles.
Además, los primeros shows de la residencia están reservados para residentes de Puerto Rico, lo que ha permitido la venta rápida de más de 80,000 boletos y ha generado una importante recaudación. La conexión de Bad Bunny con su comunidad se evidencia no solo en su deseo de ofrecer un concierto gratuito en el futuro, sino también en su intención de celebrar la cultura puertorriqueña a través de su música y el acceso para todos.