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Avances en regulaciones y seguridad digital para proteger a los consumidores y empresas frente a fraudes
Nuevas leyes sobre créditos al consumo y medidas contra fraudes cibernéticos reflejan un enfoque hacia la protección del usuario.
Publicado: 18 de enero de 2026, 02:45
En el contexto actual, la protección del consumidor se sitúa en el centro de las regulaciones como respuesta a las preocupaciones por fraudes y malas prácticas en los sectores financiero y comercial. Recientemente, el Banco de España ha reforzado su capacidad para intervenir en el mercado del crédito, permitiendo la prohibición de créditos al consumo si se detectan riesgos graves para los consumidores. Este movimiento busca prevenir abusos en un mercado que ha experimentado un crecimiento acelerado, especialmente con la digitalización y la aparición de nuevas plataformas de crédito.
El nuevo anteproyecto de ley tiene como objetivo garantizar prácticas responsables en la concesión de créditos, obligando a todas las entidades que ofrecen préstamos a estar registradas y supervisadas. Además, se establece la necesidad de realizar evaluaciones de solvencia y de evitar sobreendeudamientos, elementos críticos para proteger a los consumidores más vulnerables. Por otra parte, en el mundo digital, un ciberataque reciente a la empresa Energía XXI comprometió datos personales de sus clientes, incluyendo DNIs e información de contacto.
Ambas situaciones, una en el entorno regulatorio financiero y otra en el ámbito de la ciberseguridad, destacan la creciente necesidad de medidas protectoras dirigidas a los consumidores, garantizando la transparencia y la responsabilidad de los préstamos al consumo mientras que las empresas adoptan prácticas de seguridad más estrictas frente a las amenazas emergentes.
El nuevo anteproyecto de ley tiene como objetivo garantizar prácticas responsables en la concesión de créditos, obligando a todas las entidades que ofrecen préstamos a estar registradas y supervisadas. Además, se establece la necesidad de realizar evaluaciones de solvencia y de evitar sobreendeudamientos, elementos críticos para proteger a los consumidores más vulnerables. Por otra parte, en el mundo digital, un ciberataque reciente a la empresa Energía XXI comprometió datos personales de sus clientes, incluyendo DNIs e información de contacto.
Ambas situaciones, una en el entorno regulatorio financiero y otra en el ámbito de la ciberseguridad, destacan la creciente necesidad de medidas protectoras dirigidas a los consumidores, garantizando la transparencia y la responsabilidad de los préstamos al consumo mientras que las empresas adoptan prácticas de seguridad más estrictas frente a las amenazas emergentes.