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Australia enfrenta las consecuencias del tiroteo en Bondi Beach vinculado al terrorismo islámico con 15 muertos en una celebración judía.
La investigación apunta a una posible conexión con el Estado Islámico mientras se cuestiona la alerta de las autoridades ante la creciente amenaza terrorista.
Publicado: 22 de enero de 2026, 05:04
El 14 de diciembre de 2025, Sídney fue escenario de un tiroteo masivo durante una celebración judía en Bondi Beach, un ataque que dejó 15 muertos y más de 40 heridos. Este suceso fue uno de los peores atentados terroristas en Australia, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, vinculó el ataque a la ideología del Estado Islámico. Los atacantes, Sajid y Naveed Akram, habían sido investigados por posibles vínculos con la radicalización y habían viajado a Filipinas antes del atentado.
La investigación ha planteado dudas sobre si las autoridades estaban lo suficientemente alerta ante la amenaza de un ataque terrorista, en un contexto de creciente antisemitismo y tensión social. El ataque ha suscitado críticas hacia el Gobierno australiano por su manejo de las amenazas terroristas y la protección de comunidades vulnerables. Además, se ha malinterpretado un video relacionado con una manifestación musulmana, que, aunque no está vinculado con el ataque, alimenta la polarización social en torno a estos eventos.
El ataque en Bondi Beach ha reabierto el debate sobre la seguridad y las políticas antiterroristas en Australia, con Albanese prometiendo medidas más firmes contra el antisemitismo y una evaluación del enfoque actual de las operaciones de seguridad.
La investigación ha planteado dudas sobre si las autoridades estaban lo suficientemente alerta ante la amenaza de un ataque terrorista, en un contexto de creciente antisemitismo y tensión social. El ataque ha suscitado críticas hacia el Gobierno australiano por su manejo de las amenazas terroristas y la protección de comunidades vulnerables. Además, se ha malinterpretado un video relacionado con una manifestación musulmana, que, aunque no está vinculado con el ataque, alimenta la polarización social en torno a estos eventos.
El ataque en Bondi Beach ha reabierto el debate sobre la seguridad y las políticas antiterroristas en Australia, con Albanese prometiendo medidas más firmes contra el antisemitismo y una evaluación del enfoque actual de las operaciones de seguridad.