Progresista 34%Conservador 66%
Aumento de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China tras la implementación de nuevos aranceles mutuales
Ambas naciones inician medidas arancelarias recíprocas en un contexto de creciente rivalidad económica.
Publicado: 14 de octubre de 2025, 12:32
La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha alcanzado un nuevo nivel de tensión con la implementación de aranceles que afectan directamente a los buques comerciales de ambas naciones. A partir del 14 de octubre de 2025, Beijing ha comenzado a aplicar un impuesto de 56 dólares a los buques estadounidenses, mientras que Washington ha establecido un cargo de 50 dólares por tonelada neta a los navíos de bandera o propiedad china.
Los nuevos gravámenes son parte de una estrategia de represalias y reflejan un aumento notable en las hostilidades económicas entre las dos mayores economías del mundo. Según el Ministerio de Transporte de China, el gravamen se aplicará a los barcos que operen, sean propietarios o tengan bandera estadounidense, así como aquellos construidos con un 25% de capital estadounidense. Las autoridades chinas han advertido que este impuesto podría aumentar a 157 dólares por tonelada para 2028. En una respuesta contundente a las nuevas tasas impuestas por Estados Unidos, China también ha sancionado a cinco filiales de la empresa surcoreana Hanwha, que están vinculadas a investigaciones por parte del Gobierno estadounidense.
La respuesta de China a esta presión se ha caracterizado por un doble enfoque: advertencias de confrontación y la expresión de su disposición al diálogo. El Ministerio de Comercio de China ha declarado que están listos para "pelear hasta el final" si es necesario, pero también han aclarado que la puerta está abierta para conversaciones y negociaciones. El Ministerio de Transporte de China ha comenzado una investigación para ponderar el impacto de los aranceles de EE.UU. en sus industrias marítima y naval, en virtud de la Ley de Seguridad Nacional. Las crecientes tensiones han llevado a cancelaciones de reuniones entre los líderes de ambos países, lo que hace cada vez más incierta la posibilidad de un acercamiento en las próximas semanas. Cabe mencionar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con imponer aranceles adicionales del 100% a todos los productos chinos si las tensiones siguen escalando.
Los nuevos gravámenes son parte de una estrategia de represalias y reflejan un aumento notable en las hostilidades económicas entre las dos mayores economías del mundo. Según el Ministerio de Transporte de China, el gravamen se aplicará a los barcos que operen, sean propietarios o tengan bandera estadounidense, así como aquellos construidos con un 25% de capital estadounidense. Las autoridades chinas han advertido que este impuesto podría aumentar a 157 dólares por tonelada para 2028. En una respuesta contundente a las nuevas tasas impuestas por Estados Unidos, China también ha sancionado a cinco filiales de la empresa surcoreana Hanwha, que están vinculadas a investigaciones por parte del Gobierno estadounidense.
La respuesta de China a esta presión se ha caracterizado por un doble enfoque: advertencias de confrontación y la expresión de su disposición al diálogo. El Ministerio de Comercio de China ha declarado que están listos para "pelear hasta el final" si es necesario, pero también han aclarado que la puerta está abierta para conversaciones y negociaciones. El Ministerio de Transporte de China ha comenzado una investigación para ponderar el impacto de los aranceles de EE.UU. en sus industrias marítima y naval, en virtud de la Ley de Seguridad Nacional. Las crecientes tensiones han llevado a cancelaciones de reuniones entre los líderes de ambos países, lo que hace cada vez más incierta la posibilidad de un acercamiento en las próximas semanas. Cabe mencionar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con imponer aranceles adicionales del 100% a todos los productos chinos si las tensiones siguen escalando.