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Aumenta la contaminación fecal en las playas de Baleares: los incidentes se duplican en 2025
La falta de infraestructura adecuada y el aumento de las lluvias agravan la calidad del agua en las islas.
Publicado: 17 de enero de 2026, 04:26
El informe de la Fundació Marilles ha revelado un incremento alarmante en los episodios de contaminación fecal en las playas de Baleares, que se duplicaron entre 2024 y 2025, alcanzando 92 incidentes. Este aumento ha llevado a prohibiciones de baño y recomendaciones de no hacerlo en varias ocasiones. Entre los municipios más afectados se encuentran Sóller, Santanyí, Calvià y Ciutadella, donde la calidad del agua ha generado preocupación en locales y turistas.
La proliferación de la contaminación se atribuye a la falta de separación entre los sistemas de alcantarillado de aguas residuales y pluviales, que provoca vertidos al mar durante lluvias intensas. Raquel Vaquer, coordinadora del Informe Mar Balear, enfatiza la necesidad de inversión en infraestructura de saneamiento. La calidad del agua ha disminuido desde 2010, aunque en 2025, aún el 70% de las playas recibió calificación excelente, destacando Formentera y Menorca en calidad.
Las consecuencias de la contaminación afectan no solo la salud pública, sino también el ecosistema marino. La exposición a niveles elevados de bacterias puede causar problemas de salud, y los vertidos contribuyen a la eutrofización y disminución del oxígeno en el agua. La situación exige una gestión más estricta de las aguas residuales para asegurar un futuro sostenible en Baleares.
La proliferación de la contaminación se atribuye a la falta de separación entre los sistemas de alcantarillado de aguas residuales y pluviales, que provoca vertidos al mar durante lluvias intensas. Raquel Vaquer, coordinadora del Informe Mar Balear, enfatiza la necesidad de inversión en infraestructura de saneamiento. La calidad del agua ha disminuido desde 2010, aunque en 2025, aún el 70% de las playas recibió calificación excelente, destacando Formentera y Menorca en calidad.
Las consecuencias de la contaminación afectan no solo la salud pública, sino también el ecosistema marino. La exposición a niveles elevados de bacterias puede causar problemas de salud, y los vertidos contribuyen a la eutrofización y disminución del oxígeno en el agua. La situación exige una gestión más estricta de las aguas residuales para asegurar un futuro sostenible en Baleares.