Progresista 100%Conservador 0%
Atentados en Moscú generan alarma tras la muerte de un alto general ruso y un ataque letal contra policías
Dos días después del asesinato del teniente general Fanil Sarvárov, un nuevo ataque con bomba deja tres muertos en la capital rusa.
Publicado: 2 de enero de 2026, 22:19
En un contexto de creciente tensión en Moscú, el atentado del lunes que acabó con la vida del teniente general Fanil Sarvárov, jefe de operaciones del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, ha sido seguido de un segundo ataque mortal. Este nuevo atentado ocurrió en la madrugada del miércoles y resultó en la muerte de dos policías y un civil, aumentando las alarmas sobre la seguridad en la capital rusa.
El primer ataque tuvo lugar el lunes, cuando un coche bomba explotó bajo el vehículo de Sarvárov al salir de un aparcamiento. Las investigaciones apuntan a la posible implicación de servicios de inteligencia de Ucrania. El segundo atentado, que se produjo en la misma área geográfica, elevó las preocupaciones sobre la inestabilidad en Rusia y la posible escalada de operaciones ucranianas en el territorio.
Este patrón de ataques ha generado un clima de miedo en la población, que siente que la violencia podría extenderse más allá de los objetivos militares. La retórica del Kremlin y las investigaciones en curso sugieren un aumento de la tensión política y la necesidad de represalias, lo que podría tener repercusiones significativas en la seguridad pública y el clima político en Rusia.
El primer ataque tuvo lugar el lunes, cuando un coche bomba explotó bajo el vehículo de Sarvárov al salir de un aparcamiento. Las investigaciones apuntan a la posible implicación de servicios de inteligencia de Ucrania. El segundo atentado, que se produjo en la misma área geográfica, elevó las preocupaciones sobre la inestabilidad en Rusia y la posible escalada de operaciones ucranianas en el territorio.
Este patrón de ataques ha generado un clima de miedo en la población, que siente que la violencia podría extenderse más allá de los objetivos militares. La retórica del Kremlin y las investigaciones en curso sugieren un aumento de la tensión política y la necesidad de represalias, lo que podría tener repercusiones significativas en la seguridad pública y el clima político en Rusia.