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Ataques con bomba en Moscú revelan creciente violencia y posibles vínculos ucranianos en un contexto de conflicto bélico.

Un alto mando militar ruso es asesinado y dos policías mueren en atentados en la capital, generando alarmas sobre la seguridad.

Publicado: 13 de enero de 2026, 14:54

En un impactante desenlace de violencia en Moscú, el teniente general Fanil Sarvárov, jefe de operaciones del Estado Mayor del Ejército ruso, fue asesinado por un coche bomba en un atentado atribuido preliminarmente a los servicios de inteligencia ucranianos. Este ataque no solo se suma a una serie de incidentes mortales en la capital rusa, sino que resalta la creciente inseguridad en un contexto marcado por el conflicto en Ucrania.

Dos días después del asesinato de Sarvárov, un segundo ataque en Moscú dejó dos policías y un civil muertos. Este suceso ha sido catalogado como el segundo atentado mortífero en un lapso de tres días, lo que subraya la escalofriante situación de seguridad en la capital rusa. Los implicados en este atentado eran tenientes que habían combatido previamente en Ucrania, lo cual añade una capa de complejidad a la situación. La inteligencia militar ucraniana ha celebrado la muerte de los agentes, aunque esta declaración ha sido recibida con cautela.

El Comité de Investigación ha comenzado a indagar sobre los dos ataques para esclarecer los detalles y las conexiones entre ellos, planteando importantes preguntas sobre la seguridad interna en Rusia y el papel de los servicios de inteligencia en estos hechos.