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Ataque con bombas de humo y cuchillo en Taipéi deja cuatro muertos y revela una meticulosa planificación por parte del agresor

La policía investiga los antecedentes del ataque y el autor, que había comenzado a adquirir materiales un año y medio antes del suceso.

Publicado: 23 de diciembre de 2025, 11:23

La ciudad de Taipéi, Taiwán, fue escenario de un ataque devastador el pasado 20 de diciembre de 2025, donde un hombre de 27 años, identificado como Chang Wen, ocasionó la muerte de cuatro personas, incluido él mismo, y dejó a once heridos tras utilizar bombas de humo y un cuchillo. El ataque, que comenzó en la Estación Central de Tren, se llevó a cabo alrededor de las 17:24 hora local. Tras el ataque, Chang se quitó la vida al lanzarse desde el sexto piso del centro comercial mientras la policía intentaba detenerlo.

Investigaciones posteriores revelaron que Chang había comenzado a preparar su ataque en abril de 2024, comprando materiales y artículos relacionados con la violencia. Entre los objetos adquiridos se encontraron guantes tácticos, una máscara de gas y un cuchillo de grandes dimensiones. Según el jefe de la División de Investigación Criminal de la Policía de Taipéi, Lu Chun-hung, la planificación del ataque fue meticulosa y Chang había comprado 24 bombas de humo de fabricación china, de las cuales utilizó 17 durante el ataque. Además, se supo que también había adquirido bidones de gasolina, cartuchos de gas, encendedores y alcohol metílico con la intención de fabricar cócteles molotov, que no llegarían a utilizarse en los ataques.

Una de las víctimas es un hombre de unos cincuenta años, quien murió de un paro cardíaco como consecuencia del ataque con bombas de humo, mientras que se reportó un segundo fallecido de unos treinta años que recibió una cuchillada mortal en el cuello. A esas dos víctimas se suma otro hombre en la treintena que también sufrió un paro cardíaco y que no logró ser reanimado por el personal hospitalario.

Desde el ataque, se han reportado intentos de imitaciones en redes sociales, lo que ha generado una mayor preocupación en la población. Las autoridades han intensificado la seguridad en transitados lugares públicos como parte de las medidas preventivas. En respuesta a la tragedia, el presidente taiwanés, Lai Ching-te, se comprometió a realizar una investigación exhaustiva para esclarecer los motivos detrás del ataque y se están explorando todos los detalles a medida que surgen nuevas informaciones, incluido el hecho de que el atacante tenía una orden de arresto pendiente por violar el servicio militar obligatorio. Las primeras pesquisas apuntan a que, antes del ataque, Chang había quemado varios coches y motocicletas estacionados en la calle y también había prendido fuego a su propio apartamento.