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AST SpaceMobile lanza el BlueBird 6, el satélite comercial más grande del mundo, desafiando a Starlink en el espacio
Este innovador satélite promete ofrecer una red móvil de banda ancha accesible desde teléfonos móviles convencionales, abordando problemas de cobertura global.
Publicado: 5 de enero de 2026, 15:49
La startup texana AST SpaceMobile ha hecho historia con el lanzamiento de BlueBird 6, el satélite comercial más grande jamás creado, que alcanzó la órbita baja terrestre el 23 de diciembre de 2025. Este coloso, que se extiende hasta 223 metros cuadrados, fue puesto en órbita por el cohete indio LVM3 desde el Centro Espacial Satish Dhawan en India, alcanzando su destino en solo 16 minutos. BlueBird 6 es una pieza central en la misión de AST SpaceMobile para desarrollar la primera red de banda ancha móvil desde el espacio, accesible directamente desde teléfonos móviles convencionales sin necesidad de hardware adicional.
A pesar de la innovación que implica el BlueBird 6, también plantea serias preocupaciones sobre la saturación del espacio orbital y la contaminación espacial. Con ya más de 9,000 satélites en órbita de Starlink, la competencia entre AST SpaceMobile y Elon Musk se intensifica. Starlink opera con su red de satélites que requieren terminales en tierra, mientras que el sistema de AST está diseñado para permitir que cualquier teléfono móvil estándar acceda a internet de alta velocidad. El BlueBird 6, una vez desplegado por completo, ocupará un espacio del tamaño de una pista de tenis, lo que lo convierte en tres veces más grande que su predecesor, el BlueWalker 3, que demostró la capacidad de realizar la primera llamada telefónica 5G desde el espacio.
AST SpaceMobile planea lanzar entre 45 y 60 satélites más a lo largo de 2026, buscando crear una constelación de hasta 243 satélites en total. Esperan iniciar operaciones comerciales de este servicio en Estados Unidos y otros cuatro países durante el primer trimestre de 2026. El risgo de contaminación espacial es un tema de creciente preocupación, ya que el brillo de los nuevos satélites podría dificultar la observación astronómica y se teme que la proliferación de satélites conduzca a un problema crónico conocido como el síndrome de Kessler, en el cual las colisiones entre satélites generan más fragmentos que a su vez pueden colisionar con otros objetos en el espacio.
En la carrera por transformar la forma en que los usuarios se conectan a la red global, ambas compañías se encuentran en una disputa que abarca tanto aspectos regulatorios como comerciales, lo que plantea un futuro incierto sobre la sostenibilidad del espacio orbital y la evolución del acceso a internet a nivel mundial. Recientemente, SpaceX ha expresado su preocupación sobre cómo AST SpaceMobile podría influir negativamente en la sostenibilidad del espacio orbital, intensificando así la disputa entre ambas compañías.
A pesar de la innovación que implica el BlueBird 6, también plantea serias preocupaciones sobre la saturación del espacio orbital y la contaminación espacial. Con ya más de 9,000 satélites en órbita de Starlink, la competencia entre AST SpaceMobile y Elon Musk se intensifica. Starlink opera con su red de satélites que requieren terminales en tierra, mientras que el sistema de AST está diseñado para permitir que cualquier teléfono móvil estándar acceda a internet de alta velocidad. El BlueBird 6, una vez desplegado por completo, ocupará un espacio del tamaño de una pista de tenis, lo que lo convierte en tres veces más grande que su predecesor, el BlueWalker 3, que demostró la capacidad de realizar la primera llamada telefónica 5G desde el espacio.
AST SpaceMobile planea lanzar entre 45 y 60 satélites más a lo largo de 2026, buscando crear una constelación de hasta 243 satélites en total. Esperan iniciar operaciones comerciales de este servicio en Estados Unidos y otros cuatro países durante el primer trimestre de 2026. El risgo de contaminación espacial es un tema de creciente preocupación, ya que el brillo de los nuevos satélites podría dificultar la observación astronómica y se teme que la proliferación de satélites conduzca a un problema crónico conocido como el síndrome de Kessler, en el cual las colisiones entre satélites generan más fragmentos que a su vez pueden colisionar con otros objetos en el espacio.
En la carrera por transformar la forma en que los usuarios se conectan a la red global, ambas compañías se encuentran en una disputa que abarca tanto aspectos regulatorios como comerciales, lo que plantea un futuro incierto sobre la sostenibilidad del espacio orbital y la evolución del acceso a internet a nivel mundial. Recientemente, SpaceX ha expresado su preocupación sobre cómo AST SpaceMobile podría influir negativamente en la sostenibilidad del espacio orbital, intensificando así la disputa entre ambas compañías.