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Antxon Alonso, detenido por su papel clave en la trama de corrupción vinculada a Santos Cerdán y Servinabar

La Guardia Civil investiga a Alonso como “cerebro” empresarial de una red que involucra a políticos y empresarios.

Publicado: 12 de diciembre de 2025, 15:20

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvo al empresario Antxon Alonso en el marco de una investigación sobre una trama de corrupción que involucra a altos funcionarios como Santos Cerdán. Los detenidos, entre los que se encuentran Leire Díez y Vicente Fernández, están acusados de delitos graves como prevaricación y organización criminal. Alonso ha sido descrito como un operador clave en esta red y su empresa, Servinabar, es central en la investigación, la cual se centra en irregularidades en la gestión de obras públicas.


Una reciente intervención de la UCO ha llevado a cabo un operativo que incluyó la visita a los Ministerios de Hacienda y Transición Ecológica, así como a la sede de Correos, para recopilar documentación relacionada con presuntas irregularidades en la contratación pública. En este contexto, se ha solicitado información y documentación vinculada no solo a la trama de Alonso, sino también a la exmilitante del PSOE Leire Díez y al expresidente de la SEPI, Vicente Fernández. La investigación apunta a que estos tres individuos han estado actuando conjuntamente desde la llegada del PSOE al Gobierno en 2018.


Los registros realizados por la Guardia Civil revelan que Alonso, conocido como "guipuchi", tenía un papel activo en el control de adjudicaciones de obras, a pesar de que su empresa contaba con apenas diez empleados. Los audios y notas encontradas indican su involucramiento en acuerdos corruptos para obtener beneficios mediante contratos públicos. La detención de Alonso es vista como un paso crucial para desvelar la red de corrupción que afecta a la región de Navarra, con implicaciones potenciales para personajes políticos importantes.


Además, se ha reportado que la UCO ha requerido documentación en un total de 19 registros en empresas vinculadas, incluyendo a Enusa y Forestalia, que también están bajo sospecha por su relación con contratos amañados. La causa permanece bajo secreto de sumario mientras se esperan las comparecencias ante el juez, quien determinará la situación de los detenidos. Este caso ha captado la atención pública debido a la gravedad de las acusaciones y las conexiones políticas de los implicados, y la expectativa es que los testimonios de los arrestados sean fundamentales para esclarecer cómo funcionaba la trama y cómo se gestionaban las mordidas.