Progresista 66.3%Conservador 33.7%
Andrónico Rodríguez, candidato presidencial en Bolivia, es apedreado tras emitir su voto en medio de un contexto electoral tenso
La jornada electoral en Bolivia se ha visto marcada por incidentes y la polarización política entre la izquierda y la derecha.
Publicado: 17 de agosto de 2025, 18:36
El candidato a la presidencia de Bolivia, Andrónico Rodríguez, fue apedreado y abucheado tras ejercer su derecho al voto en el municipio de Entre Ríos, en el contexto de tensión electoral. Este ataque ocurre en un momento en que la izquierda está fragmentada y los candidatos de derecha lideran las encuestas. Rodríguez, quien fue considerado el heredero político de Evo Morales, se encontró con una turba hostil que lo obligó a abandonar rápidamente el lugar tras un leve estallido en los alrededores.
Las elecciones bolivianas, que convocaron a más de 7.5 millones de votantes, no solo son para elegir un nuevo presidente y vicepresidente, sino también miembros de la Asamblea Legislativa. En la jornada electoral, el candidato del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), Eduardo del Castillo, obtuvo solo un 3,16% de los votos, un resultado que coloca al partido al borde de la desaparición, mientras que Andrónico Rodríguez, del partido Alianza Popular, quedó en cuarto lugar con un 8,2% de los votos válidos. La competencia se afianza entre candidatos de oposición, destacando a Rodrigo Paz Pereira y Jorge ‘Tuto’ Quiroga, quienes disputarán la primera segunda vuelta en la historia de Bolivia el 19 de octubre. El senador Paz lideró la votación con un 32,14%, mientras que Quiroga obtuvo un 26,81%, dejando fuera de la contienda a otros candidatos considerados favoritos, como Samuel Doria Medina.
Por su parte, Evo Morales ha instado a votar nulo en rechazo a su inhabilitación y ha acusado al presidente Luis Arce de preparar un fraude electoral, intensificando la polarización en el país. Morales, quien no pudo participar en las elecciones, promovió el voto nulo, que superó el 19% de la votación total.
La misión de observación electoral de la Unión Europea indicó que, a pesar de algunos inconvenientes en la apertura de mesas, la jornada electoral se desarrolló mayormente con normalidad. Sin embargo, el ataque a Rodríguez subraya la inseguridad que enfrentan los candidatos en este proceso electoral caracterizado por la fragmentación política y las tensiones previas en Bolivia. El nuevo presidente asumirá el cargo el 8 de noviembre, y se anticipa que cualquier resultado en la segunda vuelta marcará un cambio significativo en la política boliviana tras dos décadas de gobierno del MAS.
Las elecciones bolivianas, que convocaron a más de 7.5 millones de votantes, no solo son para elegir un nuevo presidente y vicepresidente, sino también miembros de la Asamblea Legislativa. En la jornada electoral, el candidato del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), Eduardo del Castillo, obtuvo solo un 3,16% de los votos, un resultado que coloca al partido al borde de la desaparición, mientras que Andrónico Rodríguez, del partido Alianza Popular, quedó en cuarto lugar con un 8,2% de los votos válidos. La competencia se afianza entre candidatos de oposición, destacando a Rodrigo Paz Pereira y Jorge ‘Tuto’ Quiroga, quienes disputarán la primera segunda vuelta en la historia de Bolivia el 19 de octubre. El senador Paz lideró la votación con un 32,14%, mientras que Quiroga obtuvo un 26,81%, dejando fuera de la contienda a otros candidatos considerados favoritos, como Samuel Doria Medina.
Por su parte, Evo Morales ha instado a votar nulo en rechazo a su inhabilitación y ha acusado al presidente Luis Arce de preparar un fraude electoral, intensificando la polarización en el país. Morales, quien no pudo participar en las elecciones, promovió el voto nulo, que superó el 19% de la votación total.
La misión de observación electoral de la Unión Europea indicó que, a pesar de algunos inconvenientes en la apertura de mesas, la jornada electoral se desarrolló mayormente con normalidad. Sin embargo, el ataque a Rodríguez subraya la inseguridad que enfrentan los candidatos en este proceso electoral caracterizado por la fragmentación política y las tensiones previas en Bolivia. El nuevo presidente asumirá el cargo el 8 de noviembre, y se anticipa que cualquier resultado en la segunda vuelta marcará un cambio significativo en la política boliviana tras dos décadas de gobierno del MAS.