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Amazon y Telefónica reducen despidos en sus EREs en Barcelona y España, reflejando los desafíos laborales actuales.

Ambos procesos están marcados por la automatización y la búsqueda de consensos con los sindicatos, pero difieren en el alcance y condiciones.

Publicado: 25 de diciembre de 2025, 00:40

En un contexto de transformación laboral impulsada por la automatización, Amazon ha reducido los despidos en su ERE de 791 trabajadores en Barcelona, lo que representa una disminución del 19% de las cifras inicialmente planteadas, que eran de 978 despidos. Los afectados recibirán una indemnización mínima de 7,000 euros, junto con indemnizaciones que suman 38 días por año trabajado con un tope de 24 mensualidades. Este ajuste es parte de una reestructuración global que implica aproximadamente 14,000 despidos a nivel mundial, correlacionados con la implementación de inteligencia artificial. Los trabajadores despedidos también contarán con un permiso retribuido hasta el 28 de febrero y un paquete de apoyo que incluye opciones de recolocación en otras áreas de la empresa para más de 100 personas.


Por su parte, Telefónica ha ajustado su ERE para reducir las salidas a 4,554 empleados, un 25% menos que los 6,088 inicialmente previstos. Este cambio busca equilibrar la plantilla y mejorar el rendimiento a largo plazo, asegurando que todas las salidas sean voluntarias. Recientemente, Telefónica ha facilitado más detalles sobre su ERE, destacando que la salida afectará a 4,539 trabajadores y que la empresa ha comprometido la creación de nuevos puestos de trabajo en el futuro. La compañía también ha acordado con los sindicatos mejoras económicas y prórrogas de convenios laborales que aseguran condiciones más favorables para los empleados, como una jornada de 36 horas y la revisión de salarios en función de la inflación.


Ambas compañías han subrayado la necesidad de adaptarse a un entorno laboral en evolución, donde la automatización es un factor clave. Este contexto de cambios estructurales en el empleo destaca las tensiones entre la competitividad empresarial y la responsabilidad social, especialmente en momentos donde la digitalización continúa ganando terreno.