Progresista 43.75%Conservador 56.25%
Agosto de 2025 y 2024 marcan récord histórico de temperaturas en España, siendo los meses más cálidos jamás registrados
La Aemet confirma que la temperatura media alcanzó los 25 grados, con un carácter "extremadamente cálido" en varias regiones.
Publicado: 5 de septiembre de 2025, 20:27
Agosto de 2025 ha sido catalogado como uno de los meses más cálidos en la historia de España, empatando con agosto de 2024, con una temperatura media de 25 grados. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha destacado que ambos meses presentaron cifras dos grados por encima de la media histórica registrada entre 1991 y 2020. Esta tendencia de calor extremo ha generado preocupación entre los climatólogos y las autoridades meteorológicas.
Durante el periodo de ola de calor que tuvo lugar entre el 3 y el 18 de agosto, las temperaturas se dispararon en varias regiones del país, alcanzando valores de hasta 6 grados por encima de lo normal, afectando especialmente al interior de Galicia, la cordillera Cantábrica, las mesetas, el norte y centro de Extremadura, el centro de Andalucía y la Comunidad Valenciana. Aparte de las altas temperaturas, agosto de 2025 ha mostrado un carácter predominantemente seco, con una media de precipitaciones de solo 14,4 mm, un 66% del valor normal para este mes, convirtiéndose en el décimo más seco desde que se iniciaron los registros en 1961. Esta situación ha llevado a la Aemet a activar alertas de riesgo por calor extremo en varias provincias.
La ola de calor más intensa del año ha provocado que Jerez de la Frontera registre la temperatura más alta, con hasta 45,8°C el 17 de agosto, seguida por Morón de la Frontera con 45,2°C y Murcia con 45,1°C el día 18 de agosto. Por el contrario, la temperatura mínima más baja se observó en Puerto de Navacerrada, donde los termómetros bajaron hasta los 5,3°C el 29 de agosto. Esto refleja la amplitud térmica que caracterizó a este agosto, con noches que no ofrecieron apenas alivio frente al calor diurno en muchas regiones.
La situación actual refleja una preocupación creciente en relación con el cambio climático y el impacto en la vida diaria y el medio ambiente. Con temperaturas extremas alcanzadas y un notable déficit de precipitaciones, las autoridades han recordado la necesidad de extremar las precauciones durante episodios de calor extremo, especialmente entre personas mayores, niños y colectivos vulnerables. La tendencia sugiere la necesidad de un enfoque urgente hacia la gestión climática y la preparación ante futuros fenómenos similares.
Durante el periodo de ola de calor que tuvo lugar entre el 3 y el 18 de agosto, las temperaturas se dispararon en varias regiones del país, alcanzando valores de hasta 6 grados por encima de lo normal, afectando especialmente al interior de Galicia, la cordillera Cantábrica, las mesetas, el norte y centro de Extremadura, el centro de Andalucía y la Comunidad Valenciana. Aparte de las altas temperaturas, agosto de 2025 ha mostrado un carácter predominantemente seco, con una media de precipitaciones de solo 14,4 mm, un 66% del valor normal para este mes, convirtiéndose en el décimo más seco desde que se iniciaron los registros en 1961. Esta situación ha llevado a la Aemet a activar alertas de riesgo por calor extremo en varias provincias.
La ola de calor más intensa del año ha provocado que Jerez de la Frontera registre la temperatura más alta, con hasta 45,8°C el 17 de agosto, seguida por Morón de la Frontera con 45,2°C y Murcia con 45,1°C el día 18 de agosto. Por el contrario, la temperatura mínima más baja se observó en Puerto de Navacerrada, donde los termómetros bajaron hasta los 5,3°C el 29 de agosto. Esto refleja la amplitud térmica que caracterizó a este agosto, con noches que no ofrecieron apenas alivio frente al calor diurno en muchas regiones.
La situación actual refleja una preocupación creciente en relación con el cambio climático y el impacto en la vida diaria y el medio ambiente. Con temperaturas extremas alcanzadas y un notable déficit de precipitaciones, las autoridades han recordado la necesidad de extremar las precauciones durante episodios de calor extremo, especialmente entre personas mayores, niños y colectivos vulnerables. La tendencia sugiere la necesidad de un enfoque urgente hacia la gestión climática y la preparación ante futuros fenómenos similares.