Progresista 100%Conservador 0%
Adif impone limitaciones de velocidad en líneas de alta velocidad por quejas de maquinistas y preocupaciones de seguridad
Las restricciones se establecen en varios tramos de las rutas Madrid-Barcelona y Madrid-Valencia tras advertencias sobre el mal estado de la infraestructura.
Publicado: 23 de enero de 2026, 14:23
La situación actual de la seguridad ferroviaria en España ha llevado a Adif, la entidad responsable de la infraestructura ferroviaria, a imponer limitaciones de velocidad en varias líneas de alta velocidad, especialmente en las rutas que conectan Madrid con Barcelona y Valencia. La decisión surge como respuesta a las quejas de los maquinistas que han advertido sobre defectos en la vía, provocando que la velocidad se reduzca a 160 kilómetros por hora en ciertos tramos y 220 km/h en otros.
En particular, el tramo entre Madrid y Barcelona se ha visto muy afectado por esta medida, con información de que un solo maquinista ha emitido la mayoría de los avisos sobre vibraciones anómalas en la vía. Esta situación ha generado disparidad en las reportaciones sobre el estado de la infraestructura, lo que ha provocado que las limitaciones se mantengan o se levanten de forma contradictoria en cortos periodos. A raíz de la imposición de estas restricciones, se ha informado de retrasos significativos en los trayectos, que oscilan entre 20 y 60 minutos, afectando tanto a los trenes de Renfe como a otros operadores de alta velocidad.
Además, se han implementado restricciones similares en la línea que conecta Madrid con Valencia, donde se han reportado defectos en la vía, lo que ha llevado también a la reducción temporal de velocidad. Esta serie de eventos ocurre en un contexto donde los recientes accidentes ferroviarios, incluyendo uno en Adamuz, han elevado la preocupación por la seguridad en las infraestructuras ferroviarias de España.
En particular, el tramo entre Madrid y Barcelona se ha visto muy afectado por esta medida, con información de que un solo maquinista ha emitido la mayoría de los avisos sobre vibraciones anómalas en la vía. Esta situación ha generado disparidad en las reportaciones sobre el estado de la infraestructura, lo que ha provocado que las limitaciones se mantengan o se levanten de forma contradictoria en cortos periodos. A raíz de la imposición de estas restricciones, se ha informado de retrasos significativos en los trayectos, que oscilan entre 20 y 60 minutos, afectando tanto a los trenes de Renfe como a otros operadores de alta velocidad.
Además, se han implementado restricciones similares en la línea que conecta Madrid con Valencia, donde se han reportado defectos en la vía, lo que ha llevado también a la reducción temporal de velocidad. Esta serie de eventos ocurre en un contexto donde los recientes accidentes ferroviarios, incluyendo uno en Adamuz, han elevado la preocupación por la seguridad en las infraestructuras ferroviarias de España.