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Activistas de Palestine Action en huelga de hambre generan presión sobre el Gobierno británico tras hospitalizaciones
La protesta, inspirada en acciones pasadas del IRA, busca visibilizar el trato a los presos y la legalización del grupo obrero.
Publicado: 23 de diciembre de 2025, 11:30
En el Reino Unido, un grupo de activistas de la organización Palestine Action está en huelga de hambre para protestar por las condiciones de encarcelamiento y demandar una serie de reivindicaciones que han empezado a captar la atención del Gobierno británico. Esta movilización ha llevado a la hospitalización de al menos tres de sus miembros, que llevan más de 40 días sin ingerir alimentos.
Entre los huelguistas se encuentran Kamran Ahmed y Amy Gardiner-Gibson, quienes han estado en huelga de hambre durante 44 y 50 días respectivamente. Ambos han sido hospitalizados recientemente; Ahmed desde la prisión de Pentonville, y Gib tras desvanecerse en Bronzefield. Ahmed, de 28 años, fue hospitalizado este sábado, mientras que Gib fue ingresada el viernes, según confirmaciones de sus familiares y grupos de apoyo. A nivel internacional, organizaciones de derechos humanos han comenzado a seguir más de cerca la situación de estos activistas y han pedido al Ejecutivo británico que adopte un enfoque más compasivo y humano hacia los encarcelados.
En total, son seis los detenidos que participan en esta huelga, que se considera la mayor de su tipo en el sistema penitenciario británico desde las acciones del IRA en los años ochenta. La huelga de hambre se enmarca dentro de una larga historia de protestas carcelarias en el Reino Unido, evocando la memoria de las huelgas de hambre del IRA en los años ochenta. Estos activistas han señalado que su lucha busca no solo su liberación, sino también un cambio en la percepción de la causa palestina en un contexto donde han sido criminalizados por sus acciones. Mientras tanto, la presión mediática y el estrés social que rodea el caso aumentan.
Entre las demandas de los huelguistas se encuentran la libertad bajo fianza, el derecho a un juicio justo, el fin de la censura en sus comunicaciones, la anulación de la designación de organización terrorista a Palestine Action y el cierre de empresas relacionadas con el armamento en Israel. Las autoridades, sin embargo, han manifestado su firmeza en el manejo de la situación, recordando los protocolos establecidos y rechazando las solicitudes de reunión con abogados de los activistas. Además, un grupo de derechos humanos ha calificado la labor del Gobierno británico en este caso como desproporcionada e injusta. También se ha informado que varios de los detenidos pueden estar en peligro inminente de sufrir daños severos a su salud debido a la dureza de la protesta.
Por su parte, la policía ha arrestado a más de 1,600 personas en el Reino Unido en relación con manifestaciones de apoyo a Palestine Action, lo que ha desencadenado un debate sobre la libertad de expresión y el uso de la ley antiterrorista.
Entre los huelguistas se encuentran Kamran Ahmed y Amy Gardiner-Gibson, quienes han estado en huelga de hambre durante 44 y 50 días respectivamente. Ambos han sido hospitalizados recientemente; Ahmed desde la prisión de Pentonville, y Gib tras desvanecerse en Bronzefield. Ahmed, de 28 años, fue hospitalizado este sábado, mientras que Gib fue ingresada el viernes, según confirmaciones de sus familiares y grupos de apoyo. A nivel internacional, organizaciones de derechos humanos han comenzado a seguir más de cerca la situación de estos activistas y han pedido al Ejecutivo británico que adopte un enfoque más compasivo y humano hacia los encarcelados.
En total, son seis los detenidos que participan en esta huelga, que se considera la mayor de su tipo en el sistema penitenciario británico desde las acciones del IRA en los años ochenta. La huelga de hambre se enmarca dentro de una larga historia de protestas carcelarias en el Reino Unido, evocando la memoria de las huelgas de hambre del IRA en los años ochenta. Estos activistas han señalado que su lucha busca no solo su liberación, sino también un cambio en la percepción de la causa palestina en un contexto donde han sido criminalizados por sus acciones. Mientras tanto, la presión mediática y el estrés social que rodea el caso aumentan.
Entre las demandas de los huelguistas se encuentran la libertad bajo fianza, el derecho a un juicio justo, el fin de la censura en sus comunicaciones, la anulación de la designación de organización terrorista a Palestine Action y el cierre de empresas relacionadas con el armamento en Israel. Las autoridades, sin embargo, han manifestado su firmeza en el manejo de la situación, recordando los protocolos establecidos y rechazando las solicitudes de reunión con abogados de los activistas. Además, un grupo de derechos humanos ha calificado la labor del Gobierno británico en este caso como desproporcionada e injusta. También se ha informado que varios de los detenidos pueden estar en peligro inminente de sufrir daños severos a su salud debido a la dureza de la protesta.
Por su parte, la policía ha arrestado a más de 1,600 personas en el Reino Unido en relación con manifestaciones de apoyo a Palestine Action, lo que ha desencadenado un debate sobre la libertad de expresión y el uso de la ley antiterrorista.